|
Cuidado con las estafas con cheques falsos
Por Jason Alderman
El otro día recibí uno de esos molestos correos electrónicos sobre un supuesto príncipe nigeriano que prometía enormes recompensas por ayudarlo a sacar dinero de su país. Cuesta creer que todavía sigan proliferando estos tipos de estafas, pero ocurre. De hecho, según una encuesta reciente realizada por la Federación Americana del Consumidor, las estafas (incluyendo cheques falsos, sorteos fraudulentos y programas mentirosos de “trabajo desde la casa”) se encuentran actualmente entre los 10 primeros reclamos que reciben los organismos de defensa del consumidor.
Hay infinidad de variantes sobre los engaños que se cometen con cheques falsos por teléfono, carta y correo electrónico, incluyendo los siguientes:
- Usted se ha ganado una lotería extranjera y le envían un cheque por la primera cuota de su premio. Para recibir el resto, usted debe depositar y cobrar el cheque, luego le debe enviar el dinero a alguien que pagará para facilitar la transacción y pagará los impuestos por usted.
- Alguien responde a su aviso clasificado o publicación de un remate en internet por algún artículo de valor. Tiene una razón que suena lógica para ofrecerle un cheque por un valor superior al valor de la compra: Por ejemplo, el comprador vive fuera del país y le ha pedido a alguien que vive en EE.UU. y que le debe dinero que le envíe un cheque por un monto mayor al precio de venta; luego, usted se queda con su parte y le envía la diferencia al comprador.
- A usted lo contratan como “comprador secreto” para ayudar a evaluar un servicio de transferencia de dinero. Le envían un cheque para que deposite, descontando su “sueldo”, y luego le piden que transfiera el dinero restante a través del servicio que están evaluando.
Lo que estas estafas tienen en común es que los cheques son falsos. Los estafadores cuentan con el hecho de que, por lo general, su banco le debe pagar los fondos depositados en unos pocos días. Pero el banco puede tardar semanas en descubrir la estafa y rebotar el cheque. En ese momento, usted debe devolverle al banco el dinero, o le congelan la cuenta, o le cierran la cuenta y lo demandan – y hasta puede llegar a enfrentar cargos penales.
Con los escáneres, impresoras y programas de software sofisticados que existen actualmente es muy fácil fabricar cheques que, a veces, incluso llegan a engañar a las propias autoridades. Algunos signos de advertencia:
- Los cheques falsos suelen imprimirse en papel más liviano y resbaloso y no suelen tener al menos un borde perforado o rugoso.
- Les falta el logo del banco, o está borroso, lo que sugiere que pueden ser copiados.
- Les falta la dirección o la Casilla Postal, o tienen un código postal incorrecto.
- El número de cheque que aparece en el ángulo superior derecho no coincide con el número de cheque que aparece en el renglón inferior.
- Por lo general, son por menos de $5.000 ya que, por ley, los depósitos inferiores a ese monto deben ser pagados dentro de los cinco días. Los estafadores cuentan con que usted realizará la transacción antes de que el cheque haya sido pagado por el banco emisor.
- Tienen manchas o espacios en blanco alrededor de las firmas, aspecto digitalizado, o trazos extraños, lo que sugiere que la firma ha sido escaneada o falsificada.
- Los primeros nueve dígitos que aparecen en el renglón inferior del cheque generalmente identifican al número de ruta (ABA) del banco emisor. Si tiene menos o más números, es falso. Verifique los números de ruta correctos en www.fededirectory.frb.org/reserve.cfm.
Hay muchos sitios buenos donde obtener más información sobre las estafas con cheques falsos y cómo evitarlas, como el del FBI (www.fbi.gov/scams-safety), la Comisión Federal de Comercio (www.ftc.gov), la Federación Americana del Consumidor (www.consumerfed.org), y la Liga Nacional de Consumidores (www.fakechecks.org/index2.html).
Parafraseando a P.T. Barnum, se crea una nueva estafa por minuto. Solo asegúrese de no ser una de las pobres víctimas que caen en ellas.
Este artículo tiene por objeto brindar información general y no debe ser considerado como un de legal, un consejo impositivo o financiero. Siempre es buena idea consultar con un de legal, un asesor fiscal o financiero para obtener información específica sobre la aplicación de las cierto leyes impositivas a su caso en particular y sobre su situación financiera específica. También debería consultar con un abogado para determinar de qué manera las leyes sobre bienes raíces, el derecho testamentario y/u otras leyes aplican para su situación específica.
Jason Alderman dirige los programas de educación financiera de Visa. Para inscribirse y recibir un Boletín de Noticias Electrónico financiero personal gratuito mensualmente, vaya a www.practicalmoneyskills.com/newsletter.
|