| Niños
Dinero de Bolsillo, Comportamiento y Obligaciones (Allowance, Behavior and Chores)


|
Comportamiento - el dinero | Necesidades, el dinero |

El dinero de bolsillo
puede ser un instrumento poderoso para enseñar a los niños cómo manejar
responsablemente el dinero. Pero muchos padres de familia no están satisfechos
con su sistema de dinero de bolsillo. Un estudio de conocimientos financieros
de los adolescentes, publicado por Jump$tart Coalition en abril de 2000
encontró que los adolescentes que recibían dinero de bolsillo sacaron una
puntuación más baja que aquellos que no recibían dinero de bolsillo. Como
cualquier instrumento del que disponen los padres de familia, el dinero
de bolsillo puede ser tan efectivo como el sistema y el contexto en que
se use. Los resultados de la encuesta sugieren que darles unos cuantos dólares
arbitrarios a sus niños, sin reglas ni responsabilidades, puede ser contraproducente.
¿Cuánto dinero deberían recibir los niños? ¿Con qué frecuencia deben los padres dar dinero de bolsillo? ¿Cuáles condiciones, si hubiera alguna, deben ligarse al dinero de bolsillo? Muy a menudo, no se presta demasiada atención a estas preguntas. David McCurrach, creador de www.kidsmoney.org, hace una encuesta de los que visitan el sitio Web, con relación a la cantidad de dinero de bolsillo que ellos dan y en qué basan la cantidad. Aproximadamente el 28 por ciento basa el dinero de bolsillo en las edades de sus hijos; el 26 por ciento usa el dinero de bolsillo como premio por un buen comportamiento; el 14 por ciento escogen una cantidad arbitraria; y el 11 por ciento basa su dinero de bolsillo según las necesidades de sus hijos. Estos son algunos de los problemas con las primeras tres categorías:
La edad (típicamente
$1 por año de edad por semana) es una manera superficial de determinar
cuánto darle a sus hijos. Cinco dólares pueden ser mucho dinero para la
mayoría de los niños que tenga cinco años, pero $15 por semana quizás
no sea suficiente para uno que tiene 15 años, especialmente cuando sus
padres esperan que usen su dinero de bolsillo para almuerzos en la escuela,
para los pasajes del autobús y para su propio entretenimiento. Otro problema
es que los padres que tienen varios hijos y recursos limitados quizás
no puedan pagar cada semana las sumas que corresponden a las edades.
|
 |
 |
El
comportamiento, cuando se utiliza como base para el dinero de
bolsillo (que incluye ser generosos con los hermanos, obtener buenas calificaciones
y completar obligaciones en la casa), puede funcionar en algunas familias.
Pero esta técnica puede crear por lo menos tres problemas. Primero, puede
eventualmente ser contraproducente porque les da a los hijos el poder de
decidir que prefieren que le rebajen esta semana el dinero de bolsillo que
sacar la basura, ser generoso con su hermano menor o estudiar para el examen
de matemáticas de mañana. El segundo problema es que al vincular el comportamiento
con el dinero de bolsillo, los padres quizás no puedan alcanzar ninguna
de estas dos metas. La meta del dinero de bolsillo es enseñarle a los niños
cómo usar el dinero inteligentemente. La meta de las obligaciones en casa
debe ser ayudar a los niños a desarrollar un sentido de responsabilidad
y cooperación familiar. Las dos metas no son idóneas. Tercero, cuando los
padres ponen un precio a las obligaciones en la casa y a las calificaciones,
ellos animan a los hijos a convertirse en pequeños mercenarios. Pídale a
su hijo de diez años que traiga la correspondencia, que conteste el teléfono
o que pase la pimienta, y quizás su hijo le pregunte, con la palma de la
mano hacia arriba y extendida, "¿Cuánto me pagarás?"
Los números arbitrarios
no son mejores ni peores que los sistemas basados en la edad
- ni en aquellos basados en el comportamiento. Sencillamente su niño no
aprende nada cuando la cantidad que usted le da no está basada en nada.
Las
necesidades, como base para determinar el dinero de bolsillo,
es, sin embargo, una magnífica forma de actuar. Mantenga una pequeña libreta
o tarjeta para notas en su billetera o bolso, y escriba todas las cosas
de sus hijos por las cuales usted está pagando ahora en el sistema de
repartimiento en pequeñas porciones. Esto debe incluir los artículos discrecionales,
tales como dulces que ellos le suplican que les compre al hacer la cola
en las cajas, tiras cómicas, pilas para sus juguetes y CDs o Beanie Babies
que usted decida comprarles espontáneamente. También lleve el control
de los artículos no discrecionales, tales como almuerzos en la escuela,
útiles de la escuela y ropa. Después de un mes, haga un total parcial
de las cantidades en cada categoría y luego súmelas todas.
Puede que se sorprenda al averiguar cuánto gasta en algunas categorías.
¿Fue un gasto excesivo $18 en M&M? Ahora haga algunos ajustes. Escoja
una cantidad que crea que es más razonable para cada gasto.
 |
Sugerencias:
Usted debe basar el dinero de bolsillo de su hijo en todos los gastos
discrecionales y, al principio, en algunas categorías no discrecionales.
Conforme su hijo se convierte en un experto en el manejo de esa cantidad,
usted puede aumentarle el dinero de bolsillo mientras aumenta al mismo
tiempo los gastos que usted espera que ellos deben cubrir.
Ejercicios Relacionados: cómo
fijar el dinero de bolsillo apropiado
Por ejemplo, el dinero de bolsillo de un niño de nueve años puede
ser $9.50 por semana y tiene que cubrir:
| $7.50 |
para almuerzos
en la escuela (suponiendo que cada uno cueste $1.50) -- quizás
escoja quedarse con el dinero y preparar su propio almuerzo
algunos o todos los días de escuela; y |
| $2.00 |
en artículos
discrecionales tales como dulces y juguetes; cualquier porción
de esta cantidad puede también ahorrarla o dársela a una sociedad
benéfica de su preferencia. |
|
|
|
 |
Hay dos elementos cruciales en este plan. De ahora en adelante, no puede
desembolsar dinero para cosas cuando se encuentra en el centro comercial,
en los almacenes o en el supermercado. Si lo hace usted va a minar la disciplina
que el dinero de bolsillo supuestamente imparte que es estimular a sus hijos
a compensar unas cosas con otras y a tolerar la gratificación retrasada.
Luego conforme prueben que pueden manejar este sistema, usted puede aumentar
el dinero de bolsillo y los artículos no discrecionales para los cuales
ellos asumen la responsabilidad. En muchos casos, los padres encuentran
que ellos terminan pagando menos bajo este sistema que cuando ellos usaban
el sistema de repartimiento en pequeñas porciones y gastaban dinero por
aquí y por allá conforme los niños pedían o suplicaban que les compraran
las cosas que deseaban. |
|
 |
|

|